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Archive for the ‘Filosofias’ Category

Místicos y Terapéuticos

Tengo por necesario pararme a escuchar lo que la gente piensa, pues aunque escéptico y descreído (sé que las opiniones comunes no mejorarán mi comprensión del mundo) es palpable que los lugares comunes moldean el comportamiento social, y quienquiera que pretenda comprender el mundo debe saber qué errores guian a las personas que lo habitan.

La sinrazón varía de rostro con el tiempo, acomodándose a la psique de sus anfitriones y también puede presentar en un mismo tiempo y lugar varias caras.

He encontrado en mi deambular por las redes sociales telemáticas dos tipos de individualidades que emergen como fenómeno colectivo pues el hallarse a mutua presencia entre sí, aunque sea virtual, les refuerza en sus errores y aún les lleva a proponerse como ejemplo a seguir para el gran número de personas desencantadas y desconcertadas por la modernidad líquida.

Son dos formas de pensar que restan oportunidades al pensamiento crítico y al progreso colectivo.

Los más numerosos son los que voy a llamar TERAPÉUTICOS. Personas con una importante circularidad y autoreferencia en su mente, que viven en la acaso angustiosa prisión de sus insatisfacciones y que son presa fácil de todo tipo de charlatanes que se pretenden terapeutas y consejeros pero cuyo fin último es mantener a sus clientes cautivos en sus redes, no el ayudarles a responsabilizarse de sí mismos y de sus propias vidas.

Comoquiera que quien no se tiene a si mismo no puede darse a los demás, los terapéuticos no pueden contarse dentro de la comunidad de ciudadanos críticos y responsables dispuestos a enriquecer el debate y la participación ciudadana.

Bajo la rúbrica de MÍSTICOS agrupo a todos aquellos que desencantados de la racionalidad científica pero recelando de las iglesias y religiones occidentales abrazan el pensamiento espiritual y místico en sus más diversas formas sean orientales u occidentales. Se ponen pues en camino de hallar la voluntad y la libertad del monje y el ermitaño aislados, no la de la comunidad de ciudadanos. Una libertad de la dermis hacia adentro y una voluntad que renuncia a ejercerse en el mundo.

Los terapéuticos son presos de sus ideas irracionales sobre sí mismos y de una percepción inadecuada de su relación con el mundo. Los místicos se recluyen en la ciudadela de su espiritualidad y su mente. Ambos rehúyen la Realidad que es aquello que nos incomoda y nos hace salir de nosotros mismos, aceptarnos mutuamente, cooperar, innovar y transformar la sociedad.

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El Sueño de la Razón

24 noviembre 2009 2 comentarios
Capricho 43 de Goya

Capricho 43 de Goya. Fuente: Cervantes Virtual y Wikipedia

Merece la pena tener a la vista el Capricho 43 de Goya. En este grabado figura, literalmente, la frase “El sueño de la razón produce monstruos.” Goya, el gran pensador Ilustrado que escribía con pinceles y grabados nunca dijo que la Razón generara monstruos, la frase en cuestión tiene sujeto, verbo y predicado, y otra cosa es cómo se le entienda.

Vamos a ello: El sujeto de la frase es el sueño. No desde luego un sueño cualquiera, sino el de la razón. Por tanto, vemos que para que los monstruos aparezcan en escena la razón debe estar en suspenso, ausente, dormida. La oscuridad rodea al sujeto, y de ella emergen, amenazantes, los monstruos que la razón, por estar ausente, no disipa con su luz. Esto es literalmente lo que nos enseña la escena.
Luego y visto desde lo que hoy sabemos podemos entrar en disquisiciones acerca de si se podría entender que en el sueño o cuando la razón cede aparece lo onírico, lo instintivo, lo subconsciente y a veces irracional, aberrante y monstruoso.

Tampoco cabe desechar una interpretación de sueño como ensoñación, como utopía. No olvidemos el contexto del grabado. Los ideales de la Ilustración han desatado la revolución francesa, y a la postre la invasión napoleónica. Ambas proporcionaron un final de reinado de Carlos IV convulso con terror a las ideas revolucionarias e invasión napoleónica después. En este sentido el grabado advertiría no contra la razón, sino contra la excesiva candidez o utopismo, lo que sigue siendo plenamente moderno. Pensemos que la razón y la modernidad no sólo están encarnadas en el método deductivo y el idealismo continental sino también en el método inductivo, la ilustración escocesa y el empirismo anglosajón.

Al hilo del sueño como ausencia de razón productora de monstruos es como se entiende al nazismo como irracionalidad máxima hija antes del romanticismo y el nacionalismo que de la ilustración alemana, a la que niega, aunque tampoco podamos cargar el monstruo a las espaldas y responsabilidad de Herder o Fichte. Aunque no pueda entenderse sin ella como precedente conscientemente negado, el nazismo encarna la fuerza política del irracionalismo y es antítesis de la razón y la modernidad.

Al hilo del sueño como ensoñación, aparecen los monstruos del utopismo llevado a la práctica. A la utopía revolucionaria soñada por Marx, asentada esta sí en las bases racionales de la modernidad ilustrada, le fue dada vida por Lenin y la hizo crecer como monstruo Stalin. Pero no es la razón, sino el sueño quien la engendra, y aun acaso sea excesivo cargar en el soñador la responsabilidad que compete al tirano y al matarife.
Bien está ser cauteloso con los idealismos totalizadores, pero hasta la fecha, el único freno eficaz ha sido la racionalidad empírica y científica, una razón despierta, no dormida ni ensoñada, ni disminuida ni ausente. El postmodernismo insuflando su aire revoltoso sobre el débil pábilo de la razón hace las delicias de los pre-modernos, que ya esperan ver las tinieblas del dogma y la arbitrariedad restauradas.

Humanismo y Reforma.

Crítica del libro de Stefan Zweig:  Erasmo de Rotterdam. Triunfo y tragedia de un humanista

Zweig nos regaló una interesante semblanza de Erasmo de Rotterdam. Un retrato de un tiempo crítico en la historia de Europa preñado de alusiones a los tiempos también críticos y de ascenso de la intolerancia que le tocaron vivir a Zweig, que sólo por eso ya es aprovechable.

Aparte de los meros datos biograficos interesa a Zweig la comprensión psicológica y vital de Erasmo todo razón, sutileza y tolerancia, camino en el cual lo acaba situando frente a frente del que terminaría por ser su gran antagonista vital: Lutero, todo pasión, populismo y fanatismo.

Dos hombres frente a frente que sólo se entrentaron en el terreno de las ideas tras más de ocho años de intentos vanos de los luteranos de atraerse a Erasmo y de este de permanecer neutral en la gran controversia de la Reforma. Erasmo se defendió del ataque de Lutero y ni aun así acabó por decantarse, fue Lutero exasperado quien tomo la iniciativa y marcó el rumbo de la Historia, nos hace ver Zweig que para mal de la postura del comedido Erasmo.

Erasmo, dice Zweig, comete el error (en las Dietas de Augsburgo y Worms) de no decidirse a defender con su persona una causa, una convicción, pues es verdad que escribe cartas, pero “cuando el destino depara horas de tensión, la palabra escrita nunca tiene la fuerza del llamamiento hecho de viva voz y en caliente.”

Moraleja: no rehuyas las responsabilidades que te salen al paso, por más que te sean ingratas.

Internet como memoria

La web es una gran memoria, colectiva e individual. 

Poco a poco, en cientos de sinapsis frágiles y aparentemente anarquicas pero sospecho que regidas por las lógicas de la complejidad,  se teje a retazos el paso de los ciberconectados por la sociedad real y virtual, nuestras filias y fobias, ilusiones y pasiones que en su dia fueron, y en igualdad de riesgo y condiciones todo aquello que perdurará y hubieramos querido borrar y todo lo que deseando rememorar se desvanecerá en el eter, por un error, por un cambio de servidor o ves a saber qué, pues no es el eter menos frágil que nuestros recuerdos.

Internet sabe recordar tan bien como nosotros,  pero lo hace a su manera. Visto lo cual es preferible no delegarle la facultad del raciocinio.

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La voz interior

Siempre acompaña el trazo sobre el papel o al repicar sobre el teclado, y a su paso resuena en mi cabeza la cadencia y segura guia de mi palabra. No hay giro o frase que no supere este filtro.
Podeis pensar que esté chiflado o renegar de mi gusto, pero estoy en eterno diálogo y me sirve de guía.

Algunos lo llevan mas allá y la piensan conciencia, yo se que simplemente mi mente es capaz de convocar el recuerdo de mi voz acompañando las palabras que acuña.
Ayer fui mas consciente de esta voz interior cuando oi en verdad cómo otra se materializaba.  Cuando acontece que su autora te lee un texto cuyo conenido ya conoces, puedes centrar tu atencion en la inflexión y tono de la voz, y el texto revive a tu presencia tal como vio la luz y de manera pristina.
Por eso la imprenta no mato a recitadores y rapsodas.

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La Perversión de la Individualidad

Hace tiempo que observo varios fenómenos que por fin hoy he decidido caben bajo un mismo epígrafe: Se está pervirtiendo el concepto de individualidad. Tenemos de un lado una exaltación del individuo, de otro un individualismo infantiloide y mal entendido:

Por una parte, se apela a la responsabilidad individual para dejar de cargo del individuo problemas y fracasos que son colectivos, especialmente en materia económica. Nunca una corporación o gran empresa debe resultar responsable de nada, si acaso, el individuo es incompetente, irresponsable o vago. Si usted no trabaja es porque no quiere. Si usted se intoxica con un medicamento es por automedicarse. Si le pierden la maleta en un aeropuerto es por no viajar ligero de equipaje.

Pero por otra parte, se espera a diario que el poder público, sea el director general de carreteras, el médico de la seguridad social, el maestro de escuela, el juez o el guardia urbano estén solícitos a solventar problemas individuales que sólo la previsión y la responsabilidad individual evitan. También hay una demanda creciente de soluciones, subsidios y “derechos” a cambio de nada.

Luego está la cochambrosa renuncia a la intimidad como modelo de exaltación de una individualidad vacía de contenido. Se normaliza en el espacio público el mercadeo y exhibición de la propia existencia, cuanto más vana mejor, como ejercicio de supuesta afirmación y culto a la identidad individual. Todo empezó con las cámaras de video domésticas y los concursos de videos de bodas y accidentes variopintos, pero siguió con los concursos de matrimonios y ligoteos, hasta culminar en los programas nocturnos con circos de frikis, el Gran Hermano, las islas de casposos, y todos sus derivados. Mientras, en la web se desarrollaron los chats y las webs sociales donde cualquier observador atento puede encontrar foros que se usan como confesionarios laicos de intimidades…

De verdad, esta es la individualidad que queremos?

 

Aquí hay una cosa clara: pasó (espero que transitoriamente) la época de las grandes narrativas sobre la sociedad y el mundo. Fracasaron, como no podía ser de otro modo, pues partían de unos supuestos ficticios sobre la naturaleza humana y olvidaban al hombre o la mujer concretos, todas las apelaciones al esfuerzo individual en pro de la transformación social.

Aparentemente libre de toda restricción el individuo nos es presentado como el ganador de una carrera en pos del fin de la Historia, sin un gran discurso, sino en una bonita colección de entregas audiovisuales y mediáticas. Todo, para convencer de los tres argumentos que encabezan esta discusión:

1. Cada persona es responsable de su propio destino en lo que a prosperidad material y salud se refiera. Las empresas, asociaciones y entes que conforman lo que se viene llamando la sociedad civil no tienen responsabilidad alguna, de hecho no existen en el discurso, como no sea para loar su superioridad moral sobre el estado.

2. Sin embargo, el estado o el poder público en general, viene obligado a solventar la más nimia contrariedad existencial que le surja a un individuo en su vida privada y familiar. En ese momento todo parece deficientemente legislado y no hay materia que no merezca subsidio. Panem et circenses. (o como decía en el S.XIX Leon de Arroyal: “Haya pan y haya toros, y más: no haya otra cosa”

3. Y entramos en el tercer argumento: la individualidad entendida como la exhibición pública de la intimidad y también del culto al cuerpo y los cánones estéticos del momento. Todo ello como materia prima de una inmensa industria de entretenimiento.

 

Este tercer apartado merece un comentario más detallado, pues aquí confluyen varios factores.

Lo que ahora me parece más importante: asistimos a la liquidación de las posibilidades de aumentar la instrucción pública.

Me explico: La escolarización universal creó en el siglo pasado un marco propicio al extender la cultura, para aumentar el número de los ciudadanos pensantes y profundizar en la Democracia. No tardaron en surgir los apologetas de la apatía y desde los ochenta del siglo pasado los teóricos de la sobrecarga gubernamental y la ingobernabilidad, por aquello de las expectativas crecientes del punto 2.antes mencionado.

Pero los efectos de la escolarización están en franca remisión. Reforma tras reforma y a oleadas de privatismo nos estamos cargando la enseñanza, y poco a poco la gente retrocede culturalmente a los siglos anteriores. Entonces eran analfabetos, ahora tenemos la categoría del analfabeto funcional. Qué tipo de cultura es asimilable para este gran público? no la escrita, no la de densas obras de pensamiento, sino una cultura oral y visual, que se ha fusionado, merced a la industria cultural, con los nuevos soportes. Durante el siglo XX, con el cine (Hollywood, no el independiente) las discográficas, las cadenas de televisión privadas y públicas que las imitan o al servicio del adoctrinamiento y por fin en el s. XXI la gran industria de entretenimiento que se teje en internet. Pues al final, de eso se trata…

Siempre el pueblo menudo ha tenido necesidad de distraer sus penas contemplando las ajenas. En el S.XVI, y aún más tarde, iba el ciego por los caminos, de pueblo en pueblo, relatando crímenes y sucedidos, todo ello vidas ajenas, y se exhibían rarezas humanas o animales en las ferias. Ya entrado el S.XX hubo por una parte diarios de sucesos o programas de televisión sobre crónica negra. Como alternativa, por otra, la prensa rosa (amarilla) y los programas y concursos de televisión anejos.

Pero lo grave, a día de hoy, es que amén de “distraer” (por lo tanto, alejar de la mente de los ciudadanos los problemas reales y por tanto también de la agenda pública) están ofreciendo al niño, al ama de casa, al jubilado, al parado y al trabajador trasnochador MODELOS de CONDUCTA, que al ofrecerse públicamente se sugieren como lícitos y practicables. Esto aclaro que vale también para el “entretenimiento” que se encuentra en la red, mucho de él supuestamente para personas con mayoría de edad legal, no digo que con edad mental adulta.

Pronto, la perspectiva vital que se ofrecerá a cualquier individuo será la de obtener una instrucción limitada a lo necesario para el sistema productivo, aguantar las condiciones de supervivencia que se le ofrezcan, lloriquear a unos servicios sociales cada vez más dejados, eludir encuentros desagradables en la vía pública y pasar su tiempo excedentario en un exiguo habitáculo con conectividad a medios de entretenimiento telemáticos donde podrá ejercer su derecho a voto en concursos y nominaciones o su derecho a la participación exhibiendo una vida privada estereotipada lo que le llevará al apoteosis de sus cinco segundos de gloria como individuo. Y bien podrá entonces decir que aquellos segundos valieron por una vida.

Vivir para tomar nota

Siempre me he considerado un testigo lúcido de mis días. Desde que tengo uso de razón me he dedicado a entender el mundo, sabiendo que es el primer paso para mejorarlo. Pero sé también que el mundo y las personas que viven en él son reticentes a las buenas intenciones y las mejoras.

Es así como se llega a ver el mundo de otro modo: las cosas y las personas como fuente de infinito conocimiento, escuchar a todos para aprender de todos. Y en esa sabiduría anotar y proyectar. De tarde en tarde asoman la compasión o el compromiso, pero no faltará quien te diga que los guardes en el bolsillo. Debí estudiar para notarías y limitarme a levantar acta de cuanto a mi alrededor ocurre. Así, entre acta y acta tendría en buen pasar y una vejez serena y asegurada.

Pero ya me resigné a ser  pobre, y a tener la íntima satisfacción de cada día saber más y poder decir: yo esto ya lo sostenía, de aquello ya avisé… o estaba previsto.  Aunque por aquel entonces, transparente como el aire y mudo como el confesor nadie me escuchara, como al gato de escayola.

Divagaciones mias…

Categorías:Extravagancias, Filosofias
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