LBP nº 10 El Déficit del Bienestar

Ingreso, Gasto y Déficit

El Déficit del Bienestar.

Es idea extendida y que no vamos a discutir que los ingresos del Estado están limitados por diversos factores sociopolíticos, que pueden mantenerlos incluso por debajo de la capacidad contributiva de quienes los soportan.

De la misma manera el Gasto Público se proyecta y ejecuta bajo presiones sociopolíticas expansivas, y de la conjunción de ambos vectores surge el Déficit Público.

Para cubrir ese déficit se recurre a la Deuda, y de la deuda se afirman dos efectos: Primero, que sus intereses o bien reducen la capacidad de gasto no financiero del Estado o bien incrementan el Déficit. Segundo: el déficit eleva la demanda de recursos monetarios, con lo que presiona al alza el precio del dinero y detrae recursos de usos alternativos privados, a los que la eficiencia, como al soldado el valor, se les supone, con el consiguiente coste de oportunidad.

El recetario ultraconservador al uso utiliza como banderín de enganche la reducción del Déficit Público mediante la reducción selectiva de ciertos gastos, casual y principalmente los gastos sociales o del Estado del Bienestar, así como los derivados de la intervención del Estado en la economía, y con la vista puesta en el recorte selectivo de aquellos ingresos públicos que impliquen progresividad y redistribución de riqueza.

Todo ello aún a sabiendas de la función legitimadora que los gastos en bienestar tienen en el Estado moderno y su estrecha relación con la Democracia.

Llegados a este punto comenzaremos a hacer las apreciaciones que en el discurso vulgar cuidadosamente se omiten:

Primero: No existe estado ni gobierno que no haya conocido el endeudamiento. La historia de la civilización lo es también de prestamistas, rentistas y estados endeudados. Las quiebras y bancarrotas, públicas y privadas nunca han evitado el endudamiento en el futuro. Si dispusiéramos de estadísticas fiables sería posible llegar a elaborar una tasa media histórica de endeudamiento.

Esto es así porque mientras se mantiene la confianza en la capacidad de pago la deuda se puede ir renovando indefinidamente y se proyecta hacia el futuro. (y esto no sólo pasa con el estado sino también con las grandes compañías y los bancos, de manera que lo decisivo no es el caracter sino el tamaño del deudor.) Para ello basta un clima de confianza política y que la deuda mantenga una proporción tal con los ingresos que permita atender puntualmente los intereses y reembolsos puntuales, manteniendo así la confianza en la capacidad de pago.

Además, el acreedor también necesita la deuda, porque es una fuente de renta con un riesgo calculado que además libera tiempo, talento y esfuerzo.

Segundo: El endeudamiento es un Medio que , a parte de finalidades estériles, permite atender los gastos de legitimación del estado democrático, que son gastos en bienestar de la población, y también permite, como lo demostrara Keynes en 1936 -usando la teoría del Multiplicador de Kahn (1931)-, y otros antes que él, como el español Martinez de Mata ¡ en 1655 !, permite gastar en crear demanda, industria, comercio, riqueza.

Nos interesa el gasto en crear riqueza. Las empresas lo usan buscando el provecho propio. Se conoce com inversión, y cuando se finacia con deuda, como apalancamiento financiero.

¿Por qué no habría de emplearlo el Estado en pro del interés general?

Tercero: Conviene detenerse en Martinez de Mata para seguir el hilo de nuestra argumentación porque este economista a fuer de reformador social cuya principal obra data de 1655-1656 oculta en su obra ideas anticipadas, brillantes intuiciones.

Martinez de Mata,

Economista y Precursor.

Para empezar, Mata manejaba en su instrumental económico (ver el anexo) ideas como la velocidad de circulación del dinero, también algo muy semejante al Multiplicador de Kahn(1931) que más tarde aprovecharía Keynes en su Teoría General (1936)

En materia fiscal Mata pensaba que no hay impuesto que no se soporte mientras no falte lo necesario para desarrollar oficio o negocio con el que hacerle frente, situando así el límite al impuesto en la reproducción del ciclo económico y ni por asomo lo sitúa como pretenden algunos “modernos” en alguna ecuación exacción/prestación cuando lo que caracteriza al impuesto es no tener un correspectivo para el gravado en su otra cara, que es el gasto público. El gasto público debe ser la materialización del fin del impuesto: el Interés General, no el particular.

También sabía, aplicando el Multiplicador, que todo Gasto Público, financiado con impuestos, aún cuando sea aparentemente superfluo ha de retornar, si redunda en beneficio del comercio, la industria y los vasallos (en beneficio del sistema productivo y sus agentes), en forma de impuestos, a quien lo realizó.

Diríase que por momentos Keynes reinventó a Mata, primero en el tiempo, si no en ciencia, rigor y fama.

Cuarto: Martinez de Mata no tenía problemas de Déficit público en su sistema, mientras el keynesianismo los aceptó como esencia de su solución. Al contrario: se ofrece a desempeñar la Real Hacienda, por entonces campeona europea de las quiebras, y aún más: trata de impulsar la creación de entidades de Crédito Oficial -los Erarios Públicos- que movilicen y canalicen recursos hacia la economía productiva.

¿ Quimera de arbitrista loco ?

Uso racional -bastante keynesiano- de un gasto público rectamente entendido. Mata es partidario de movilizar los ingresos públicos para fomentar la industria y la riqueza nacionales y dar empleo a los vasallos, para los que se ayuda de su multiplicador. Floreciendo gracias a ese gasto las artes y los oficios lo harán a continuación la población y su consumo, y los gastos que hiciera la real hacienda volverán a ella en forma de impuestos resultantes de esa actividad crecida.

Del razonamiento de Mata se infiere que dado un nivel de ingresos, si se gastan -y debe hacerse- ( Mata, en lo privado ve con buenos ojos el lujo y el consumo ) en fomentar la economía productiva DENTRO del país, Mata se considera capaz de recuperarlos, lo que le permitiría no endeudarse y mantener el gasto, o gastar más endeudándose, pero con efecto nulo sobre el déficit público consolidado, ya que la deuda adicional podría ser amortizada.

Quinto: A estas alturas es evidente que existe en las teorías de Mata una restricción importante: su economía es una economía cerrada, deliberadamente cerrada a las importaciones (que ya por entonces hacían de España las Indias de Europa, con ruina de la industria castellana) Mata es un campeón del proteccionismo, y el Leit motiv de toda su obra es reclamar del rey la estricta aplicación de la legislación proteccionista, caida ya en desuso.

Concluye Mata que sólo si se cierran las fronteras a las importaciones se producirá en España lo que se precisa y se importa. Así el consumo privado nacional impulsará la industria, crecerá la demografía, se recaudarán más impuestos, y bien gastados, junto con la creación de los Erarios, redundarán en la prosperidad general y ésta en el desempeño de la Real Hacienda.

El Déficit del Bienestar.

Sexto: De lo dicho se infiere que todo gasto o disminución de ingreso, para ser neutral a efectos de déficit público debe generar a medio plazo una corriente de ingresos tal que permitan atender al pago de la deuda e intereses.

Las políticas de Demanda, keynesianas, y los gastos del Estado del Bienestar pueden cumplir relativamente bien este requisito en una economía cerrada y con barreras arancelarias, como sucedió hasta los 70’y por los motivos arriba expuestos.

Por el contrario, en una economía abierta e internacional el keynesianismo en un solo país ( o un solo continente ) sólo genera paro dentro y empleo fuera, allí donde no se soportan los costes del bienestar porque no lo hay y los regímenes políticos se sustentan no en la legitimación sino en la fuerza.

A su vez, el desempleo incrementa el coste del bienestar que encareece luego los productos, generando la nueva carestía nuevo desempleo. Es un multiplicador inverso.

De estas consideraciones se extrae una hipótesis referente a la financiación del Estado de Bienestar: Es posible financiar el Bienestar e impulsar la economía si se cumplen ciertas condiciones:

1º El bienestar debe procurarse mediante programas de gasto que estimulen la economía productiva, el comercio y la industria, porque sólo por este medio volverán al estado -vía impuestos- los desembolsos que realice, y de este modo el gasto en bienestar no hará crecer el déficit.

2º El impulso de la demanda sólo generará más riqueza e ingresos fiscales si se traduce en incremento de consumo de bienes y servicios de origen nacional. De lo contrario, genera empleo y riqueza en el exterior.

3º No obstante, he aquí que los bienes públicos,aun siendo de uso general van unidos al territorio, y los servicios de bienestar son difíciles de satisfacer fuera de él. Con ello se cumple en muchos casos la segunda condición, verdadero obstáculo al éxito de las políticas de impulso de la demanda agregada en nuestros días, y un estudio pormenorizado permitiría concretar programas de gasto público que cumplan la primera.

Parece que puede hacerse.

Todo lo que venimos diciendo, apoyados en Martinez de Mata y Keynes PUEDE HACERSE y de hecho se ha comenzado a hacer en parte si hemos de creer en la prensa económica, libre de toda sospecha de heterodoxia, con los programas del Inserso. Cito literalmente un recorte de prensa del diario Expansión, de 1 de agosto de 1994:

Los expertos resaltan la Rentabilidad económica de los programas del Inserso

B.V.Madrid.

La actividad económica que genera el programa de vacaciones para la tercera edad que lleva a cabo el Inserso compensa con creces la inversión que el Estado realiza en el plan, según revela un estudio de Price Waterhouse. El estudio incluso llega a afirmar que, desde que el proyecto se inició en 1985, el coste ha sido nulo para la Administración.

Ahondando sobre esta idea, el informe asegura que el Estado recuperó en el pasado ejercicio los 5625 millones que invirtió en las vacaciones sociales de 332106 personas, gracias a los casi ochocientos millones que recaudó en concepto de IVA, al ingreso de 3794 millones por cuotas de IRPF y de la Seguridad Social, y al ahorro de 1566 millones por prestación y subsidio de desempleo de cinco mil trabajadores que difícilmente accederían a un puesto de trabajo fuera de la temporada turística.

Además, otros dieciséismil empleos se benefician de manera indirecta por el desarrollo del plan. Estas conclusiones contradicen un reciente informe de la Secretaría General de Turismo en el que se cuestionaba la competitividad del programa del Inserso.

Viejas teorías, Problemas presentes

y Soluciones Futuras.

Considerar los siguientes pasajes de Martinez de Mata (1655), comparándolos con las Teorías del Multiplicador (Kahn,1931) y la Demanda Efectiva (Keynes,1936). Pensar entonces en la financiación del Estado del bienestar. Se verá que es posible financiar el bienestar a la vez que se impulsa la economía con la demanda de bienes públicos.

Memoriales y Discursos de Francisco Martinez de Mata, 1655-1656, publicados por G. Anes en 1971.

 SEPTIMO DISCURSO.

“70. Gastando una familia un ducado, es cierto que se queda con él, porque le dan con ello lo que vale un ducado; si ese ducado pasa por cien familias en una semana, en un mes o en un año (..) las mercaderías ó frutos que hicieron que mudase (de) poseedor valen cien ducados, dejando beneficio general en todos y no se puede negar que de sólo el alcábala y dos por ciento (IVA), y los demás derechos, hizo este ducado que le tocasen a la Real Hacienda diez ducados de provecho.

71. Si destos 10 (…) perciben los ministros los 8 y los 2 quedan en poder de los que los causaron, y los ministros con 5, quedan que percibir a la Real Hacienda de los 10 los 3; si los ministros vuelven a gastar en la república los 5 … que han tenido de provecho… han de causar 50 ducados de provecho a la Real Hacienda, porque si un ducado causó 10, 5 han de causar 50.

72. Destos 50 se quedan los que los causan con los 10, porque pocas veces se cobra por entero, percibirán los ministros 40 y se quedan por las costas con 25 y percibirá la Real Hacienda los 15 (que con los 3 que causaron los 10 son 18)

73. Si éstos 18 que percibe la Real Hacienda de 60 que se causaron por uno que corrió los vuelve a gastar su magestad ENTRE SUS VASALLOS, AUNQUE LOS ARROJE PARA QUE LOS TOMEN, corriendo este dinero por ellos, considérese y hágase reparo en el beneficio que causará en toda la República y los aumentos con que volverán a la Real Hacienda.”

LAMENTOS APOLOGÉTICOS…

“4. Déjame gastar con qué coma este pueblo menudo porque al fin lo retornan en contribuciones; porque un ducado que gastan los Reyes en el obraje de sus vasallos aunque sea supérfluo, es como el corazón que reparte virtud a los miembros del cuerpo, y ellos con ventajas le retornan sus fuerzas en contribuciones.”

Bien mirado, resulta que Mata conocía en 1655 algo similar a lo que Kahn descubría en 1931 y sólo gracias a Keynes en 1936 pasaba a ser científico, respetable y de general aceptación.

Gracias a ello razonaba Martinez de Mata que aún los gastos superfluos del rey (estado) si eran en beneficio de sus vasallos erean provecho suyo, porque mejorando ellos su estado de fortuna, habiendo industria y comercio -demanda efectiva, en una palabra- crecía la recaudación y el dinero volvía al Estado.

Esto viene muy a cuento de la financiación del Estado del Bienestar y el déficit público que se supone causa e incrementa. Digo yo que todo ello depende de cómo se gasta el dinero que se obtiene endeudándose, si se gasta o no en tal manera que a medio plazo haya más riqueza, suba la recaudación fiscal y el dinero vuelva al estado a tiempo de pagar la deuda.

Ni que decir tiene que en 1655 a Mata, ni caso. ¡ Ni a tántos, después! 340 años son una larga espera para pasar esta vez de largo.

  1. xrisp
    25 septiembre 2011 en 17:25

    Algunos representantes de la izquierda (dicen ellos..) manifiestan su descontento con establecer un control del déficit público del estado y tratan de correlacionarlo con una caida en la inversión de carácter social. Lo que no dicen es cuanto de ese déficit se gasta símplemente en pagarles a ellos y a su círculo más cercano unas rentas que tratan de escapar al control de la justicia.

    No es ceptable aumentar la carga de la déuda pública para financiar la “corrupción”, la malversación y el amiguismo. Éste es nuestro verdadero problema y tiene pinta de que lo seguirá siendo tras el cambio de gobierno.

    Monetarismo más especulación igual a pobreza.
    http://www.temarium.com/wordpress/?p=164

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